short
Quisimos representar una marca que está viva, no una que pretende durar para siempre. Una marca que entiende que lo fresco tiene tiempo, cuerpo y final, y que ahí está su verdadero valor. Por eso construimos un logo orgánico, imperfecto y expresivo, que se aleja de la rigidez industrial y se acerca a lo natural, a lo hecho con materia real. Las formas blandas y casi en movimiento hablan de productos que respiran, que cambian, que no son idénticos entre sí. El uso del negro no busca oscuridad, sino carácter: una forma de decir que no seguimos los códigos del rubro porque no compartimos su promesa de eternidad. Este logo representa honestidad, cercanía y una relación más consciente con lo que consumimos: disfrutarlo ahora, porque no va a estar siempre.

